En CEI El Jarama creemos que educar no consiste solo en transmitir conocimientos, sino en ayudar a niñas y niños a comprender el mundo que habitan y el papel que pueden desempeñar en él. Por eso, cuando hablamos de referentes educativos y valores que queremos sembrar en nuestro alumnado, el nombre de Wangari Muta Maathai aparece con fuerza.
Wangari Maathai (Nyeri, Kenia; 1 de abril de 1940 – Nairobi, Kenia; 25 de septiembre de 2011) fue bióloga, activista medioambiental y la primera mujer africana en recibir el Premio Nobel de la Paz. Pero, sobre todo, fue una gran educadora, convencida de que el cambio empieza cuando aprendemos a observar, cuidar y respetar la naturaleza que nos rodea.

Aprender de la tierra para cuidar el futuro
Wangari Maathai creció en una zona rural de Kenia, rodeada de bosques, ríos y animales. Desde pequeña entendió que la tierra no era solo un recurso, sino una fuente de vida. Años más tarde, al ver cómo la deforestación estaba destruyendo su entorno y afectando a las comunidades, impulsó el Movimiento Cinturón Verde, con el que se plantaron millones de árboles y se empoderó a miles de mujeres.
Su mensaje era sencillo y profundamente educativo: cuidar la naturaleza es cuidarnos a nosotros mismos. Una idea que hoy, más que nunca, cobra sentido en la educación de la infancia.

La naturaleza como aula viva
En los primeros años de vida, el aprendizaje es principalmente sensorial, emocional y experiencial. Los niños y niñas aprenden tocando, observando, preguntando y experimentando. Por eso, los entornos naturales son aulas privilegiadas.
Cuando un niño planta una semilla y la ve crecer, está aprendiendo biología, sí, pero también paciencia, responsabilidad y respeto por los ritmos naturales. Cuando convive con animales, desarrolla empatía, cuidado y conciencia del otro. Cuando juega al aire libre, fortalece su cuerpo, su autoestima y su capacidad de relación.
Wangari Maathai defendía que la conexión con la tierra debía empezar desde la infancia. En CEI El Jarama compartimos esta visión y la llevamos a la práctica a través de programas educativos al aire libre, con huerto, animales y espacios verdes que permiten aprender con todo el cuerpo y todos los sentidos.

Educación ambiental desde la infancia
Hablar de sostenibilidad no es solo hablar de reciclar o ahorrar agua. Es educar en valores: respeto, responsabilidad, cooperación y compromiso con el entorno.
Los centros educativos que apuestan por la naturaleza como parte del aprendizaje ayudan a que niñas y niños comprendan que sus acciones tienen consecuencias. Que cuidar una planta o un animal implica constancia. Que la tierra no es algo ajeno, sino un espacio compartido que debemos proteger.
Wangari Maathai solía decir que muchas personas destruyen la naturaleza porque nunca han aprendido a amarla. La educación temprana tiene un papel clave para romper ese ciclo.

El papel de las familias y los centros educativos
La educación ambiental no es una tarea exclusiva de la escuela ni de la familia: es un trabajo compartido. Cuando madres y padres eligen centros educativos que incorporan el contacto con la naturaleza, están reforzando una forma de aprender más consciente y conectada con la vida real.
En CEI El Jarama entendemos la educación como una alianza con las familias. Nuestro objetivo no es solo que los niños y niñas aprendan contenidos, sino que crezcan con una relación sana con su entorno, desarrollen sensibilidad ambiental y se sientan parte activa del mundo que habitan.

Sembrar hoy para el mañana
Wangari Maathai demostró que plantar un árbol puede ser un acto educativo, social y transformador. Cada árbol plantado era una lección de esperanza y de futuro.
De la misma manera, cada experiencia educativa al aire libre, cada cuidado del huerto, cada encuentro con los animales, es una semilla que dejamos en la infancia. Semillas de respeto, de compromiso y de amor por la naturaleza.
Porque educar, como plantar árboles, requiere tiempo, cuidado y confianza en que lo que sembramos hoy dará frutos mañana. Y en ese camino, la naturaleza sigue siendo una de las mejores maestras.


